El 29 de noviembre se eligen 350 diputados. Pero no hay un único recuento para toda España: cada provincia reparte sus propios escaños con sus propios votos. Saber cómo funciona ayuda a entender qué pasa con tu papeleta y por qué el número de diputados de cada partido no coincide exactamente con su porcentaje de votos en toda España.
52 repartos a la vez
Para elegir el Congreso, España se divide en 52 circunscripciones: las 50 provincias, Ceuta y Melilla. La ley da a cada provincia un mínimo de 2 diputados y uno a Ceuta y otro a Melilla. Los 248 restantes se reparten entre las provincias según su población, y el decreto de convocatoria fija cuántos le tocan a cada una.
Para el 29N, Madrid elige 38 diputados y Barcelona, 32. En el otro extremo, Ávila, Cuenca, Guadalajara, Huesca, Palencia, Segovia, Teruel y Zamora eligen 3 cada una, y Soria, 2. Puedes ver los de tu provincia en ¿Cuánto vale tu voto?.
Qué listas entran en el reparto
En el Congreso votas a una lista cerrada: no puedes tachar nombres ni cambiar su orden. Si escribes algo en la papeleta o la modificas, el voto es nulo. Excepción para el 29N: en la papeleta del PSOE por Valladolid sigue impreso el nombre de un candidato que ha renunciado; según la Junta Electoral de Valladolid, tacharlo no anula el voto.
Solo entran en el reparto las listas que consiguen al menos el 3 % de los votos válidos de esa provincia. Los votos en blanco cuentan como válidos, así que suben un poco ese mínimo, aunque no se suman a ningún partido.
En la práctica, en las provincias que eligen pocos diputados hace falta mucho más del 3 % para sacar un escaño. El ejemplo de abajo lo muestra.
El reparto, paso a paso
La ley describe el método así: se ordenan los votos de las listas que han pasado el 3 %, se divide el número de votos de cada una entre 1, 2, 3… y los escaños van a los cocientes más altos. Es el sistema que se suele llamar ley D'Hondt, aunque la ley no usa ese nombre.
Un ejemplo inventado. Imagina una provincia que elige 5 diputados. Hay 100.000 votos válidos: A, 42.000; B, 31.000; C, 14.500; D, 9.000; E, 2.400, y 1.100 en blanco.
- El 3 % de 100.000 son 3.000 votos. La lista E se queda fuera.
- Se dividen los votos de las demás entre 1, 2, 3… En la tabla, en dorado, los 5 cocientes más altos.
- Cada cociente dorado es un escaño.
| Lista | Votos (÷ 1) | ÷ 2 | ÷ 3 | Escaños |
|---|---|---|---|---|
| A | 42.000 | 21.000 | 14.000 | 2 |
| B | 31.000 | 15.500 | 10.333 | 2 |
| C | 14.500 | 7.250 | 4.833 | 1 |
| D | 9.000 | 4.500 | 3.000 | 0 |
| E | 2.400 | No llega al 3 %: queda fuera | 0 | |
Resultado: A saca 2 escaños, B 2, C 1 y D ninguno, aunque D tiene el 9 % de los votos. Si la provincia eligiera un diputado más, sería para A, con 14.000. Si dos cocientes empatan, gana la lista con más votos.
Dentro de cada lista, los escaños se dan por orden: primero al número 1, luego al 2, y así.
Por qué tu voto no pesa igual en todas partes
Como cada provincia tiene un mínimo de escaños, en las menos pobladas hacen falta menos electores por diputado. En Teruel hay unos 35.417 electores por cada diputado; en Madrid, unos 145.708. Es decir, un voto en Teruel pesa unas 4 veces más a la hora de repartir escaños.
Además, en las provincias pequeñas, con 2 o 3 diputados, los partidos con menos votos tienen muy difícil sacar escaño, aunque superen de largo el 3 %. En las grandes, con 30 o más diputados, el reparto se parece mucho más al porcentaje de votos.
En el Senado se vota a personas
La papeleta del Senado es distinta: eliges a personas, no una lista. En cada provincia peninsular se eligen 4 senadores y puedes marcar hasta 3. En Gran Canaria, Mallorca y Tenerife se eligen 3 y puedes marcar 2; en Ceuta y Melilla se eligen 2 y también puedes marcar 2, y en el resto de islas se elige uno. Salen elegidos los más votados. Si marcas más nombres de los permitidos, el voto es nulo.
Además de los senadores que se votan el 29N, los parlamentos autonómicos designan otros.
En resumen
- Cada provincia reparte sus escaños por separado.
- Una lista necesita al menos el 3 % de los votos válidos de la provincia para entrar en el reparto.
- Los escaños van a los cocientes más altos al dividir los votos entre 1, 2, 3…
- Por eso el número de diputados no es exactamente proporcional a los votos de toda España.